Las obras en la línea Madrid-Zaragoza retrasan la reapertura del tren hasta marzo de 2026
Compartir
Los vecinos de la comarca del Aranda que utilizan habitualmente el tren desde la estación de Morés deberán seguir viajando por carretera durante más tiempo. El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) ha confirmado que la circulación de trenes en la línea convencional Madrid-Zaragoza permanecerá suspendida, al menos, hasta mediados de marzo de 2026.
El retraso supone una prórroga de tres meses respecto al plazo inicialmente previsto y responde, según ADIF, a diversos imprevistos y condicionantes técnicos detectados durante los trabajos de adaptación del corredor ferroviario para la futura Autopista Ferroviaria Algeciras-Zaragoza, un proyecto estratégico para el transporte de mercancías en el país.
Entre las causas que han motivado esta ampliación del calendario, el gestor ferroviario cita la necesidad de construir un nuevo acceso para vehículos pesados en los túneles de Cutamilla y El Saz, en Guadalajara, que no estaba contemplado en el proyecto original. A esto se suman demoras derivadas de la presencia de nidos de águila real en la zona, así como la compleja geología del terreno, con tramos de roca dura y zonas de arcilla, lo que ha obligado a ralentizar la excavación de los túneles para garantizar la seguridad.
Además, las lluvias de los últimos meses han provocado una acumulación masiva de agua en el túnel de Torralba, de 3.300 metros de longitud, dificultando el avance de la obra civil.
Ante esta situación, Renfe ha confirmado que mantendrá su Plan Alternativo de Transporte por carretera durante todo el periodo que duren los trabajos. De esta forma, los viajeros que habitualmente utilizan el tren desde la estación de Morés deberán continuar desplazándose en los autobuses habilitados por la compañía, que conectan los trayectos afectados y garantizan la movilidad de los usuarios.
El corte de la línea se inició el pasado mes de abril y afecta tanto a los trenes de viajeros como a los de mercancías. La inversión total de las obras asciende a 265 millones de euros, con el objetivo de adecuar la infraestructura a los futuros servicios de transporte de mercancías.Las actuaciones que está llevando a cabo ADIF en este tramo incluyen la adaptación del gálibo (altura y anchura) de 26 túneles y 40 pasos superiores, la renovación integral de las vías, la mejora de los sistemas de drenaje y electrificación, y la implantación de un nuevo sistema de señalización. También se prevé la ampliación de las vías hasta los 750 metros en varias estaciones, entre ellas la de Arcos de Jalón, para permitir la circulación de trenes de mercancías más largos y competitivos.
Los alcaldes de los municipios afectados por la suspensión del tráfico ferroviario, entre ellos los del entorno del Aranda, han mostrado su preocupación por la nueva demora y reclamarán al ADIF el cumplimiento del nuevo calendario. La subdelegada del Gobierno en Zaragoza, Noelia Herrero, ha convocado para este martes una reunión con representantes de ADIF y Renfe, en la que se ofrecerán detalles sobre el avance de las obras y se abordará la continuidad del servicio alternativo por carretera.
Hasta entonces, los viajeros del Aranda deberán seguir dependiendo del transporte por carretera para desplazarse desde la estación de Morés, a la espera de que la línea Madrid-Zaragoza vuelva a estar operativa en 2026.

